Ventas y cuadre
El cobro queda registrado por usuario para que el cierre del día no dependa de la memoria.
Todo en una cuenta
No son piezas sueltas. Cada sistema comparte clientes, productos y usuarios para que la información no se duplique.
El cobro queda registrado por usuario para que el cierre del día no dependa de la memoria.
Cada comprobante se guarda en el sistema. Puedes localizarlo sin archivar papel.
Entradas y salidas actualizan la existencia. Un mínimo te avisa antes del faltante.
Cajero, supervisor y dueño no ven lo mismo. El acceso se define por rol.
Fichas, saldos y compras de suplidores quedan en el mismo expediente comercial.
La información se copia de forma continua para que una falla local no borre tu historial.
El producto que das de alta sirve para vender, descontar inventario y aparecer en el reporte.
Así el equipo no captura la misma venta en tres programas distintos. Tú decides qué módulo usa cada persona.
Emites el documento en la venta y el sistema lo conserva. Si un cliente pide copia, la buscas por fecha o por nombre.
Menos carpetas, menos tickets perdidos y un historial listo cuando lo necesitas.
Cuando el producto sale, la existencia baja. Cuando entra la compra del suplidor, la existencia sube.
Puedes revisar qué está por agotarse antes de que el cliente llegue y no lo encuentre.